El colon; limpieza y prevención.

por | 25 enero, 2018
El colon; limpieza y prevención.
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El colon; limpieza y prevención.

El colon o intestino grueso, es el órgano encargado del almacenamiento de los residuos, procedentes de la digestión y absorción de los alimentos que tiene lugar en el aparato digestivo superior para posteriormente ser concentrados y posteriormente evacuados a través del recto y ano. Consta de varias partes: ciego, colon ascendente, transverso y descendente y recto. Entre sus funciones cabe destacar la de absorción de agua, absorción de minerales y vitaminas B y K formadas por la flora bacteriana intestinal, procesos inmunológicos y actuar como vía de eliminación de aquellas sustancias de las que nuestro organismo se quiere desprender, procedentes tanto de la alimentación como de ciertos residuos eliminados por el hígado al duodeno y que proceden de los distintos procesos metabólicos que tienen lugar en nuestro interior.

 

La incidencia de patologías relacionadas con el colon ha aumentado de forma muy significativa en los últimos años en los países desarrollados. Entre ellas podemos citar el colon irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, cáncer de colon, etc. Una de las principales causas del aumento de enfermedades en este órgano, es la ausencia de fibra en la dieta y nuestro estilo de vida que cada vez es más sedentario. Así una de las zonas del planeta donde más ha aumentado el cáncer de colon ha sido en Japón, debido a la superpoblación de este país que ha implicado que escasee el suelo del que disponen para poder cultivar alimentos que aporten las cantidades necesarias de fibra para su alimentación.

Enfermedad del colon

Enfermedad del colon

Los problemas de un colon intoxicado

Uno de los principales problemas de salud a nivel digestivo, es el estreñimiento que conduce a una auténtica autointoxicación, es decir, nosotros mismos nos intoxicamos y llenamos nuestro intestino de toxinas que luego pasarán a sangre y que podrán provocar numerosos síntomas y enfermedades, pues la falta de atención y cuidado del colon, conduce a un deterioro de la salud en general.

 

Afortunadamente existe una mayor concienciación entre la clase médica y en la población en general de la importancia de la alimentación en la prevención y tratamiento de numerosas patologías entre las que están las que afectan al intestino grueso y se recomienda aportar esa fibra de la que carecemos en forma de suplementos y la realización de limpiezas de colon mediante hidroterapia.

 

Sintomatología de un intestino en mal estado

El dolor de cabeza, aumento de peso, cansancio, fatiga, astenia, somnolencia, somnolencia, problemas en la piel, acné, dolores articulares, síntomas premenstruales,…, pueden ser síntomas de que estamos intoxicados, debidos a una mala digestión, pero especialmente al mal funcionamiento de nuestro intestino, origen de una gran variedad de problemas y enfermedades que allí se generan.

 

Lo normal es hacer tantas evacuaciones intestinales como comidas realizamos y se debería considerar por tanto como tal un número de evacuaciones en número de 2 a 3 al día con heces de color bronceado, con consistencia, que se eliminan sin dolor y no excesivamente fétidas, quedando al final con sensación de limpieza, pero esto cada vez es más difícil encontrarlo. Aunque nos parezca extraño especialmente el número de deposiciones, no nos tenemos que asombrar puesta basta con fijarnos a nuestro alrededor, y ver como cualquier animal en libertad y con una dieta normal, realiza tantas deposiciones como comidas. De hecho, cuando somos pequeños ocurre así y podemos ver como los lactantes tal y como se alimentan del pecho de la madre, ensucian sus pañales. Sin embargo, esto no ocurre así cuando somos adultos. Hemos hecho de la defecación, un acto vergonzoso, pareciendo no entender que todos nuestros semejantes tienen esa misma necesidad, reprimiendo constantemente el deseo de evacuar y haciendo nuestros intestinos más perezosos. Si a esto le añadimos que nuestras dietas son cada vez más pobres en fibra, tendremos como resultado final el estreñimiento. Nos gastamos ingentes cantidades de dinero en “blanquear” los alimentos retirándoles la fibra que aportan, como ocurre con la harina, el arroz, la pasta, o el azúcar, para que parezcan que tienen un color más limpio y más puro para después vendernos otros alimentos enriquecidos en fibra, un contrasentido.

 

Las heces retenidas en el intestino terminarán irritando e inflamando las paredes de éste con lo que disminuirá su calibre interior, y se acentuará aún más el estreñimiento al verse obstaculizado el paso de heces por su interior.

 

Parte de estas heces también pueden adherirse a las paredes del intestino, llegando a formar auténticas placas que tapizan el interior del intestino, dificultando la absorción y favoreciendo la alteración de la flora bacteriana intestinal, a la que hasta hace unos años no se daba apenas importancia y de la que cada vez que se realiza un nuevo estudio nos sorprende por la suma importancia que esta desempeña en la salud humana.

 

Además de los problemas de pesadez e hinchazón abdominal, pueden ocurrir otros síntomas más a distancia como consecuencia del efecto de ocupación de espacio que supone el tener retenido un volumen de heces en nuestro intestino, como divertículos, hemorroides, prolapsos rectales o varices. Pero, ¿qué ocurre mientras las heces están tanto tiempo en nuestro intestino?. Muy fácil, sufrir fenómenos de fermentación y de putrefacción con lo que además de generarse abundante gas, se empezarán a generar residuos tóxicos que irritaran el intestino y que podrán ser absorbidos y pasar a la sangre, generándose así cuadros de autointoxicación, además de desequilibrar toda nuestra flora intestinal y favorecer el crecimiento de otros microorganismos patógenos, entre los que se encuentran ciertos hongos como la Candida albicans, por lo que vemos que este problema en principio local termina teniendo una repercusión general en todo nuestro cuerpo. Éstas candidas serán capaces también de colonizar otras áreas como puede ser la vagina en la mujer donde ocasiona multitud de síntomas y trastornos para quien lo padece.

Consecuencias

Al final, esta importante vía de eliminación de sustancias tóxicas que es el intestino, se bloquea, pero impide a la vez el normal funcionamiento de otros órganos de eliminación. El hígado, en condiciones normales se encarga de recoger toda la sangre procedente del intestino tras aborberse los nutrientes para actuar como un filtro e impedir que pasen sustancias tóxicas a la sangre. Si además de las sustancias químicas que ingerimos mezcladas con los alimentos y de las que penetran a través de las vías respiratorias procedentes del aire contaminado que respiramos, se absorben las sustancias tóxicas procedentes del estreñimiento, el hígado también se saturará y se dificultará su acción desintoxicante.

 

Como vemos, un problema que consideramos muchas veces como inocuo, es capaz de desencadenar toda una cascada de disturbios que pueden afectar prácticamente a cualquier órgano interno, por ello es imprescindible someterse con una cierta periodicidad a realizar una adecuada limpieza del intestino, pues si nos preocupamos de la limpieza de toda nuestra superficie exterior a diario, ¿por qué no mantener una cierta higiene en nuestro interior y así poder prevenir numerosas enfermedades como hemos visto?.

 

Cómo solucionar este problema

La mayoría de las personas acuden a los laxantes para evacuar correctamente y limpiar su intestino, pero éstos, solo están indicados en el estreñimiento puntual y no para el crónico que es el que padece la mayoría de la población, y lejos de curarnos, nos agravarán aún más el problema al irritarnos el colon con lo que la inflamación causada en principio por los alimentos se exacerba y perpetúa. Sin embargo, existen en el mercado otros muchos productos respetuosos con nuestro intestino que aportan fibras naturales junto con sustancias prebióticas (estimulan el crecimiento de alguna de las cepas bacterianas presentes en el colon) y probióticas (incorporan microorganismos vivos que forman parte de la flora bacteriana intestinal), favoreciendose la limpieza de éste, respetando la integridad de la mucosa del colon y reponiendo y favoreciendo el crecimiento de bacterias saprófitas.

 

Si queremos realizar de forma totalmente correcta una limpieza de nuestro colon, lo recomendable sería empezar practicando un ayuno. Siempre que nuestro organismo tiene un problema, lo mejor, es darle reposo para que sea él, si tiene capacidad de reacción, el que solucione el problema. Esto es algo que hacemos también cuando se nos rompe un hueso y escayolamos esa parte del cuerpo, confiando en la capacidad de reacción del cuerpo que será capaz de restaurar la anatomía normal y sanar así la fractura, o cuando tenemos una gastroenteritis, en la que evitamos comer al menos durante algunas horas para posteriormente introducir alimentos suaves y ligeros para no dar demasiado trabajo al aparato digestivo, y así éste pueda concentrar todos sus esfuerzos en contrarrestar la infección si la gastroenteritis es vírica o eliminar el alimento en mal estado si es toxo-alimentaria. Con el ayuno, nuestro cuerpo concentrará su acción en solucionar los problemas inflamatorios que en él se producen y contribuiremos a que disminuya la inflamación intestinal.

La limpieza de colon

A la vez que se realiza este ayuno se puede realizar una limpieza del colon. Estas limpiezas, deben acompañarse de la toma de preparados que aporten prebióticos y probióticos.

Hoy en día se pueden realizar también estas limpiezas intestinales con equipos de hidroterapia de colon que introducen agua tibia con ozono en nuestro intestino, durante unos 45 minutos como si fuera una ducha a una determinada presión siendo recomendable realizarla bajo control especializado para no provocar ningún daño en la mucosa del colon.

Residuos limpieza de colon

Residuos limpieza de colon

 

Aunque parezca complicado, anímese y déjese asesorar por un profesional cualificado si padece algún síntoma de los citados o cualquier otro que no mejore a pesar de llevar un tratamiento adecuado y recuerde si éste no es su caso que la mejor medicina no es la que cura, sino la que previene, y mantener nuestro intestino es una forma de caminar por esa senda que se llama salud.

Fuente: http://tumedicoteinforma.blogspot.com.es/2009/05/el-colon-limpieza-y-prevencion-el.html

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